ORIGENES |
La Comunidad para el desarrollo humano es considerado como "el Frente Social y Cultural" del Movimiento Humanista. Este Movimiento surge como expresión organizada de los adherentes y simpatizantes del llamado Nuevo Humanismo, corriente de pensamiento y acción que tiene como principal exponente al pensador y escritor argentino Mario Rodríguez Cobos, más conocido por el seudónimo de Silo.
El primer grupo de estudio que más tarde daría nacimiento al Movimiento Humanista se organizó en torno a Silo hacía fines de la década del 60 en Mendoza, Argentina. Este grupo pretendía dar una respuesta intelectual global a un mundo en crisis que se verificaba en el campo social y personal. La crisis social y personal de la década del 60 exigía respuestas que no estaban a la vista y se requerían previos replanteos en los que el prejuicio intelectual debía ser eliminado. En aquel momento se organizaron tres sectores de investigación: el de la existencia personal y cotidiana; el de la actividad social; y el de la metodología de investigación. El grupo hace suya la declaración de Kant: "Nuestra época es propia de la crítica a la cual todo ha de someterse. En vano pretendan escapar a ella la religión por santa o la legislación por majestuosa, pues excitarían entonces motivadas sospechas al impedir el paso de un examen minucioso, racionalmente llevado". No obstante lo anterior, el grupo extiende su desconfianza a la razón académica y sus tópicos aceptados. Se coloca en perspectiva histórica la cuestión del método y así surgen los primeros escritos en los que se repasan y desarrollan diversas escuelas de pensamiento hasta detenerse en el método fenomenológico de Husserl, e incidentalmente en la crítica al supuesto método estadístico, afín a ciertas corrientes sociológicas y sicológicas en boga. El fenómeno social, por otra parte, es estudiado inicialmente en dos variables: la política y la religiosa. Ambas son ubicadas en perspectiva histórica y se extraen las respuestas dadas a los fenómenos epocales, mediante el desarrollo de la historia de las ideas políticas y la historia de las ideas religiosas. Ese estudio abre importantes interrogantes en torno al comportamiento síquico individual y social. Es así como se organizan estudios y prácticas en esos campos. Solo más tarde esos trabajos entrarán en una etapa sistemática. Hacia 1969 el grupo inicial se ha expandido en Argentina y Chile y se está en condiciones de dar conferencias públicas en las que se comuniquen algunas propuestas adaptadas a las circunstancias del caso. Así, el 4 de mayo de ese año se hace la primera exposición sorteando la censura del régimen militar de Argentina. A partir de ese momento, los siguientes intentos terminan en el tumulto y la cárcel. Luego se impondrá un régimen militar en Chile. La persecución sistemática en los dos países iniciales traerá como consecuencia la partida de numerosos miembros a otros puntos de América y Europa, con lo cual el Movimiento Humanista comenzará un largo período de adaptaciones, marchas y contramarchas.
Como producto de la persecución y la expansión, emergen grupos espontáneos inspirados en el inicial, que derivan en todas las direcciones. El Movimiento en formación, alienta la generación de esas estructuras espontáneas que producen abundante literatura orientadora de la lucha política contra los regímenes de la época.
Posteriormente Silo publica "La Mirada Interna" y se intentan dar conferencias en Argentina y Chile. En España el trabajo del Movimiento se organiza y comienza a desarrollarse hacia el resto de Europa. Otro tanto ocurre en Filipinas, considerando a ese punto como base de expansión hacia otros países del Asia. En Sudamérica el Movimiento Humanista trata de legalizarse utilizando distintas asociaciones y siglas que le permitan continuar sus tareas sin mayores hostigamientos. No obstante, en plenos regímenes constitucionales, son encarcelados y asesinados varios de sus miembros.
En 1974, en Canarias, se instala un aparato de coordinación a escala internacional y allí mismo se abre un centro de trabajos y estudios al año siguiente.
En 1975, en Corfú, se monta un centro internacional al que acuden miembros de distintas latitudes y se amplían aún más los estudios en el campo de la sicología y la sicología social, llegando a conclusiones importantes que influirían en el planteo y la acción posterior del Movimiento.
En 1978, en Canarias, se realiza un nuevo encuentro internacional en el que se sientan las premisas de la etapa de cuadros del Movimiento. Allí comienza un período de mayor estabilidad y se coordina la acción general en base a la creación de La Comunidad para el desarrollo humano (23 de diciembre de 1980).
Para 1980 el Movimiento Humanista funciona desigualmente en 42 países. Para ese entonces existe un importante bagaje de experiencia y conocimiento teórico. Se han abierto centenares de locales, aumentan las conferencias públicas, y crece la cantidad y variedad de los materiales de difusión en diversos puntos. En 1981, en una gira de conferencias por Europa y Asia, La Comunidad logra una importante difusión. Las obras de Silo escritas hasta ese momento circulan editadas en numerosos idiomas y dialectos (su libro "El Paisaje Interno" data de esa época).
En 1984, desde la Secretaría de Asuntos Sociales de La Comunidad, surge el Partido Humanista, considerado luego como el Frente Político del Movimiento Humanista. En ese mismo año, La Comunidad es reconocida e inscrita por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) como Organización No Gubernamental (ONG) dedicada al desarrollo de actividades a favor del progreso humano.